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CÁNCER: ES LA SEGUNDA CAUSA DE MUERTE PERO 4 DE CADA 10 SE PUEDEN PREVENIR

  • Publicado en Salud
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El de mama sigue a la cabeza de los tumores femeninos. La Provincia suma 40 mamógrafos nuevos para promover la detección temprana. Insisten en hablar de la enfermedad como primer paso para dejar de asociarla con la muerte.
 
El cáncer es la segunda causa de muerte más frecuente detrás de las enfermedades cardiovasculares. En la provincia de Buenos Aires es responsable del 17 por ciento de los decesos. No obstante, los especialistas aseguran que mantener una rutina sin tabaco que sume actividad física y dieta reducida en grasas contribuye a prevenirlos hasta en un 40 por ciento.
De acuerdo a los datos relevados por la cartera sanitaria en más de 20 hospitales provinciales, la franja etaria que va de los 45 a los 64 años, con el 40,7 por ciento de los casos, es la más afectada por las distintas formas que adquiere esta enfermedad. Le siguen las mayores de 65, con el 35,6 por ciento; la población de 25 a 44 años, en tanto, abarca el 16,5 por ciento de los diagnósticos y los menores de 25, el 4,5 por ciento.
 
Según el mismo relevamiento, los cánceres más frecuentes son el de mama en mujeres y el de colon en varones. “Algunos pueden prevenirse y otros detectarse a tiempo con los controles adecuados, tal es el caso del de mamas, ya que si se realiza un diagnóstico temprano a través de la mamografía, las posibilidades de curarlo se elevan hasta el 90 por ciento”, dijo el ministro de Salud, Alejandro Collia.
Por eso, el gobierno de la Provincia de Buenos Aires adquirió 40 nuevos mamógrafos que se sumarán este año al sistema público de salud, que sólo en los hospitales de la Provincia ya cuenta con 95 de estos equipos.
 
 
 
REGISTRO DEL CÁNCER
 
Desde 2012, la cartera sanitaria provincial cuenta con el primer Registro de Cáncer de su historia. “El objetivo principal de este relevamiento es cargar los datos de los pacientes con tumores, generar estadísticas epidemiológicas confiables, establecer prevalencias por tipo de cáncer, edad y región, y generar políticas de salud acordes a esos datos”, explicó la directora del Instituto Provincial del Cáncer, Alejandra Fontao.
En ese sentido, desde el Instituto, especificaron que en los menores de 15 años predominan los tumores hemolinfáticos, mientras que en la población de 15 a 44 años el más frecuente en mujeres es el carcinoma que afecta al cuello del útero, detectable a tiempo con el Papanicolaou anual. De los 44 a los 64 años surgen más diagnósticos de cáncer colo-rectal y de mama.
 
El epidemiólogo del Instituto Provincial del Cáncer, Pedro Casserly, destacó que “se ha observado un aumento en la  cantidad de mujeres que se realizan el Papanicolau y, en especial, la mamografía, que se incrementó en un 42 por ciento entre 2005 y 2013”. Los controles para detectar el cáncer de colon, en tanto, alcanzan a un tercio de la población.
 
Asimismo, agregó que en el caso del cáncer de cuello de útero -uno de los prevenibles y el segundo más común entre ellas-, la frecuencia de la detección temprana disminuye a medida que avanza la edad. Por ejemplo, mientras que en mujeres menores de 25 años los diagnósticos tempranos se dan en el 70 por ciento de los casos, a partir de los 55 años ese porcentaje se reduce al 10. Al respecto, Casserly explicó que este descenso está relacionado en gran parte “con la práctica de Papanicolau de rutina durante el embarazo, que contribuye a aumentar la cobertura en la población en edad fértil”.
 
 
 
CONTRA EL ESTIGMA: HABLAR DE CÁNCER
Durante décadas la palabra cáncer fue considerada sinónimo de muerte. Muchos ni siquiera se atrevían a mencionarla. Hoy las posibilidades de diagnosticarlo y tratarlo a tiempo crecieron notablemente y los especialistas en salud promueven hablar del tema.
 
Ahora bien, ¿Por qué es importante hablar de cáncer? Porque para transitar la enfermedad es mucho más saludable empezar a vincular la palabra con la vida y no con la muerte, el dolor o el sufrimiento, una asociación que persiste en nuestra cultura y que aleja a los pacientes de la posibilidad de tener una mejor calidad de vida.
 
Así lo indicó María Eugenia de Las Llongas, especialista con amplia trayectoria en psicooncología, y agregó que para transitar un cáncer “siempre es muy importante la comunicación activa en el ámbito familiar, así como también tender redes entre los amigos y en el trabajo, para lograr una mayor contención y acompañamiento”. Asimismo, señaló que “el factor anímico es muy importante para los pacientes oncológicos y en las mujeres, sobre todo, la cuestión estética juega un rol fundamental”.

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